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Repotenciación eólica en Aragón: qué pasa con las palas de los aerogeneradores y cómo se trasladan

Repotenciación eólica en Aragón qué pasa con las palas de los aerogeneradores y cómo se trasladan

Los primeros parques eólicos que se instalaron en Aragón están llegando a una edad en la que merece la pena sustituir sus aerogeneradores por otros más modernos. Las nuevas turbinas pueden producir más electricidad con menos máquinas, pero esta renovación deja una pregunta importante sobre la mesa: ¿qué ocurre con las enormes palas que se desmontan?

No es tan sencillo como quitarlas y llevarlas a una planta de reciclaje. Algunas alcanzan decenas de metros de longitud, están fabricadas con materiales difíciles de separar y necesitan una logística muy distinta a la de los residuos industriales habituales.

La repotenciación eólica abre así un nuevo campo de trabajo para empresas de desmantelamiento, transporte especial y gestión de residuos. Y en Aragón ya hay proyectos que permiten entender cómo se organiza todo el proceso.

El caso de Muel: de 27 aerogeneradores a solo tres

Uno de los ejemplos más claros es el parque eólico de Muel, situado cerca de Zaragoza. En 2025, la compañía RWE llevó a cabo una renovación completa de la instalación. Los 27 aerogeneradores originales, que llevaban 27 años funcionando, fueron sustituidos por tres máquinas de última generación.

El cambio en cuestión permitió pasar de 16,2 a 19,97 megavatios de potencia instalada, utilizando la misma conexión a la red eléctrica.

El nuevo parque entró en funcionamiento en diciembre de 2025 y su renovación se presentó oficialmente en el mes de octubre de 2026.

Pero una operación de estas características no solo consiste en desmontar equipos viejos e instalar otros nuevos. También implica decidir qué hacer con cientos de componentes y toneladas de materiales.

RWE encargó el desmantelamiento a RenerCycle, que organizó la recuperación de piezas, la gestión de residuos y el reciclaje de las 81 palas del parque antiguo.

La compañía confirmó que se había recuperado o reciclado más del 99,8% del material retirado. Entre los elementos aprovechados figuran unas 1.825 toneladas de materiales férricos y alrededor de 1350 componentes destinados a reacondicionamiento.

El proyecto demuestra que renovar un parque eólico también puede convertirse en una operación de recuperación de materiales a gran escala.

¿Por qué las palas son la parte más difícil de reciclar?

Un aerogenerador contiene numerosos materiales que pueden aprovecharse mediante procesos industriales conocidos. La torre suele estar fabricada principalmente en acero, mientras que en los equipos eléctricos aparecen cobre, aluminio y otros metales. Estos materiales cuentan con circuitos de reciclaje bastante desarrollados.

Con las palas ocurre algo diferente: para soportar cargas elevadas y funcionar durante años, se fabrican principalmente con fibra de vidrio combinada con resinas. Algunos modelos también incorporan fibra de carbono y otros materiales de refuerzo.

Esta combinación ofrece resistencia y ligereza, dos características fundamentales para generar electricidad. Sin embargo, también hace que resulte muy difícil separar los componentes cuando la pala llega al final de su vida útil.

No basta con fundir el material como ocurre con determinados plásticos. Muchas de las resinas utilizadas no pueden volver a moldearse simplemente aplicando calor.

Por eso, el reciclaje de palas de aerogeneradores requiere procesos específicos capaces de recuperar materiales o convertirlos en productos aprovechables.

Además, su tamaño representa un problema logístico. Incluso cuando una pala pesa bastante menos que otros componentes del aerogenerador, su longitud puede obligar a realizar un transporte especial por carretera.

¿Cómo se desmonta un aerogenerador al final de su vida útil?

Cómo se desmonta un aerogenerador al final de su vida útil

El desmantelamiento debe organizarse antes de que empiece a trabajar la primera grúa. La empresa responsable necesita estudiar los accesos, el estado de los equipos, las características de la maquinaria y las rutas que seguirán los materiales retirados.

También debe identificar qué componentes pueden reutilizarse y cuáles tendrán que gestionarse como residuos.

Desconexión y preparación de los trabajos

El primer paso consiste en dejar el aerogenerador fuera de servicio, aislar las fuentes de energía y establecer las medidas de seguridad necesarias.

Después se prepara la zona de trabajo para permitir el acceso de las grúas y los vehículos de transporte.

Es una fase especialmente importante en parques situados en terrenos agrícolas o zonas montañosas, donde los caminos pueden tener curvas pronunciadas y anchuras limitadas.

Descenso de las palas y otros componentes

Con equipos de elevación adecuados se desmontan las palas, el buje, la góndola y las distintas secciones de la torre.

Cada elemento necesita maniobras específicas. Una pala de gran longitud, por ejemplo, exige controlar su movimiento durante el descenso para evitar golpes o daños en otros componentes.

Una vez depositada en una zona segura, se decide si puede trasladarse entera o si conviene fragmentarla.

No todas las palas deben cortarse. Si existe una posibilidad real de reutilización o reparación, conservarlas completas puede tener más sentido.

Separación de materiales y retirada de residuos

Durante el desmontaje también se extraen cables, equipos eléctricos, estructuras metálicas y otros elementos.

Además, pueden aparecer aceites de lubricación, grasas, filtros, absorbentes contaminados y restos de productos utilizados durante el mantenimiento.

Eso sí, estos materiales no deben mezclarse con la chatarra convencional. Los aceites usados y otros residuos peligrosos necesitan recipientes adecuados, identificación y entrega a operadores habilitados para su gestión.

La retirada de cimentaciones es otra parte que debe contemplarse. Su alcance depende del proyecto autorizado y de las condiciones de restauración del terreno, por lo que no siempre implica extraer todo el hormigón enterrado.

Transporte de palas eólicas: enteras o cortadas

Transporte de palas eólicas enteras o cortadas

Una de las decisiones más importantes del desmantelamiento es determinar cómo saldrán las palas del parque. Existen dos posibilidades principales, cada una con ventajas y limitaciones.

Transporte de una pala completa

Cuando la pala conserva su longitud original, puede superar ampliamente las dimensiones habituales de un vehículo de mercancías. En esos casos se necesitan vehículos especializados y un estudio previo del recorrido.

No basta con encontrar un camión capaz de soportar su peso. También hay que comprobar si puede pasar por curvas, glorietas, puentes, cruces y accesos estrechos.

La planificación puede incluir:

  • Medición de la carga y del vehículo.
  • Estudio del itinerario.
  • Comprobación de limitaciones de altura y anchura.
  • Elección de plataformas o sistemas especiales.
  • Obtención de permisos cuando corresponda.
  • Coordinación de escoltas y medidas de seguridad vial.
  • Preparación de zonas de carga y descarga.

En España, cuando el transporte supera las dimensiones o masas permitidas debido a una carga indivisible, puede ser necesaria una Autorización Complementaria de Circulación.

Este procedimiento depende de las características del conjunto y de la autoridad competente en las carreteras utilizadas.

En nuestra guía sobre transporte de cargas indivisibles y permisos especiales ampliamos esto explicando cómo se organizan estos movimientos.

La principal ventaja de conservar la pala completa es que se evita fragmentarla antes de llegar a su destino. Esto puede ser necesario si todavía tiene posibilidades de reutilización o si la planta receptora exige unas condiciones determinadas.

El inconveniente es que la operación suele ser más compleja y puede requerir una preparación considerable.

Corte de las palas dentro del parque

Corte de las palas dentro del parque

La segunda opción consiste en dividir las palas en fragmentos manejables antes de transportarlas. Esta operación se realiza mediante equipos de corte apropiados para materiales compuestos, siguiendo un procedimiento que controle las partículas y el polvo generado.

Una vez separadas, las piezas pueden cargarse en contenedores o vehículos de mercancías adecuados. Si sus dimensiones y masas quedan dentro de los límites habituales, el traslado puede realizarse sin recurrir al transporte especial por carga indivisible.

Esto ofrece varias ventajas: facilita la carga, permite aprovechar mejor el espacio de los vehículos y reduce las dificultades para circular por determinadas carreteras.

Pero tampoco debe considerarse una solución automática. Cortar una pala elimina algunas posibilidades de reutilización y genera nuevas necesidades de manipulación. Además, el tamaño de los fragmentos debe ser compatible con los equipos de tratamiento de la planta receptora.

Por eso, la decisión de cortar o transportar entera una pala debe tomarse antes del desmantelamiento, teniendo en cuenta el destino final.

¿Qué se hace con las palas cuando llegan a una planta de reciclaje?

Qué se hace con las palas cuando llegan a una planta de reciclaje

Durante años, el aprovechamiento de estos materiales fue uno de los principales retos de la energía eólica. Actualmente, existen diferentes técnicas para recuperar parte de sus componentes o utilizarlos en otras aplicaciones.

Trituración y aprovechamiento en otros materiales

Una de las posibilidades consiste en triturar los materiales compuestos hasta obtener fracciones de menor tamaño.

Dependiendo de sus características, pueden incorporarse a determinados materiales de construcción o utilizarse en procesos industriales.

También existen alternativas de valorización en la industria cementera, donde algunas fracciones minerales pueden incorporarse al proceso productivo y otras aportar energía.

Conviene diferenciar estas operaciones, ya que no todas permiten recuperar las fibras con sus propiedades originales ni todas tienen la misma consideración ambiental.

Tratamientos térmicos para recuperar fibras

Otras tecnologías utilizan procesos térmicos controlados para separar las fibras de los materiales que las mantienen unidas.

El objetivo es recuperar fibras de vidrio o carbono que puedan emplearse como materias primas en nuevas aplicaciones industriales.

Estos procesos requieren instalaciones especializadas y un control adecuado de las emisiones y los materiales resultantes.

Nuevas palas más fáciles de reciclar

La industria también está desarrollando materiales y diseños que faciliten la recuperación al final de su vida útil.

La idea es que las futuras palas mantengan la resistencia necesaria durante décadas, pero pueden desmontarse o separarse con mayor facilidad cuando deban sustituirse.

Aun así, estas innovaciones no resuelven por sí solas el problema de los miles de aerogeneradores antiguos que aún permanecen en servicio.

Plantas de reciclaje de palas en España: Cortes y Lumbier

Plantas de reciclaje de palas en España Cortes y Lumbier

Navarra se ha convertido en uno de los territorios de referencia para el desarrollo de instalaciones especializadas en este sector.

En Cortes se encuentra EnergyLOOP, una iniciativa impulsada por Iberdrola y FCC Ámbito. La planta se inauguró en junio de 2025 y cuenta con una capacidad de tratamiento anunciada de hasta 10.000 toneladas anuales. Su actividad está orientada a recuperar materiales de palas fuera de uso y favorecer su aprovechamiento en otras industrias.

Otro proyecto destacado es Waste2Fiber, promovido por ACCIONA, ACCIONA Energía y RenerCycle en Lumbier.

La instalación se ha diseñado para utilizar un tratamiento térmico propio que permita recuperar fibras y otras fracciones de los materiales compuestos. Su capacidad prevista es de 6.000 toneladas al año.

En abril de 2025, RWE anunció que las 81 palas retiradas en Muel se destinarían a este proyecto. Posteriormente, confirmó su reciclaje dentro del balance ambiental del desmantelamiento.

Sin embargo, las comunicaciones públicas sobre Waste2Fiber han presentado diferentes previsiones de puesta en marcha. Por eso, antes de organizar una entrega comercial, resulta necesario confirmar directamente con el operador la disponibilidad de la instalación y sus condiciones de aceptación.

Para una empresa encargada del desmantelamiento, este detalle es fundamental: no basta con saber que existe una planta. Hay que comprobar que puede recibir el material concreto, en qué formato y en qué fechas.

¿Qué normativa se aplica al reciclaje y transporte de las palas?

El marco general es la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Esta norma establece una jerarquía que da prioridad a prevenir la generación de residuos y preparar materiales para su reutilización. Después aparece el reciclaje, seguido de otras formas de valorización y, como última opción, la eliminación.

Aplicado a un parque eólico, significa que antes de destruir una pieza debe valorarse si puede aprovecharse de nuevo. También obliga a identificar los residuos, separarlos y garantizar que reciben un tratamiento adecuado.

¿Quién es responsable de los residuos del desmantelamiento?

El titular del parque y las empresas que intervienen deben tener claramente definidas sus responsabilidades.

Como regla general, el productor inicial del residuo está obligado a asegurar su tratamiento adecuado. Sin embargo, determinar quién tiene esa condición en cada operación exige analizar cómo se organiza el desmantelamiento y quién genera o posee los materiales.

La contratación de una empresa especializada no elimina automáticamente todas las obligaciones legales.

Por eso, los contratos deben indicar quién realiza la retirada, quién actúa como operador del traslado, qué transportistas intervienen y cuál será el destino de cada material.

¿Qué documentación acompaña al traslado?

Cuando los componentes se gestionan como residuos y el traslado queda dentro del ámbito del Real Decreto 553/2020, deben cumplirse sus requisitos documentales.

Entre ellos se encuentran el contrato de tratamiento y el Documento de Identificación. Además, determinados traslados necesitan notificación previa, como ocurre con los residuos peligrosos y los destinados a eliminación en los supuestos establecidos por la norma.

El código LER debe determinarse según el origen y las características de cada residuo. No existe un único código que pueda asignarse automáticamente a todas las palas, piezas de fibra de vidrio y materiales procedentes de un parque eólico.

¿Está prohibido llevar palas a vertedero?

El Real Decreto 646/2020 limita la admisión de determinados residuos en vertederos y prevé la aprobación de una relación adicional de materiales que deben destinarse a otras operaciones de tratamiento.

Sin embargo, no debe confundirse esa previsión con una prohibición estatal general de depositar cualquier pala de aerogenerador en vertedero desde el 1 de enero de 2025.

La admisión depende del marco normativo vigente, de las características del residuo y de las condiciones de autorización de cada instalación.

En cualquier caso, la prioridad legal debe ser estudiar las posibilidades de reutilización y valorización antes de recurrir a la eliminación.

Aragón tiene nuevas oportunidades en la repotenciación eólica

La importancia de Aragón dentro del sector eólico hace que el desmantelamiento y la renovación de parques tengan especial interés para la economía regional.

El caso de Muel demuestra que ya existen operaciones completas de repotenciación, desde el desmontaje hasta la recuperación de materiales.

Además, durante 2026, el Gobierno de Aragón ha publicado expedientes relacionados con la repotenciación de parques como El Bayo, Los Monteros, La Plana II y La Plana III, entre otros.

Esto no significa que todos estén ya ejecutándose. Algunos se encuentran en tramitación administrativa y deberán completar los procedimientos correspondientes antes de llevarse a cabo.

Pero sí muestra una actividad creciente en torno a la renovación de instalaciones.

Cada proyecto puede necesitar grúas, vehículos especiales, contenedores, transporte de chatarra, retirada de aceites y coordinación con plantas de tratamiento.

La logística se convierte así en una parte importante de la repotenciación, especialmente cuando los parques se encuentran lejos de los grandes centros industriales.

Gruyser: transporte y gestión de materiales del desmantelamiento eólico

La retirada de un aerogenerador exige coordinar operaciones muy diferentes. No todos los componentes necesitan el mismo vehículo ni pueden enviarse al mismo destino.

En Gruyser contamos con servicios de transporte de residuos y maquinaria pesada, además de plataformas, góndolas y contenedores adaptados a diferentes tipos de materiales.

También disponemos de autorización para transportar residuos peligrosos y no peligrosos, lo que permite estudiar la retirada de materiales procedentes de trabajos industriales y de desmantelamiento, siempre dentro de las autorizaciones aplicables.

A través de Ecoadeso podemos ofrecer apoyo en la clasificación, almacenamiento temporal y gestión de distintos residuos, incluidos metales, chatarra, aceites usados y otros materiales admitidos en sus instalaciones.

En el caso de palas completas o elementos de dimensiones excepcionales, cada operación debe estudiarse individualmente para determinar el vehículo, los permisos y los medios necesarios. No todas las cargas pueden trasladarse con equipos convencionales.

Para promotoras, ingenierías y empresas contratistas que trabajan en Aragón y Cataluña, contar con un operador cercano facilita organizar las retiradas y evitar que la obra se llene de materiales pendientes de transporte.

La repotenciación eólica no termina cuando se instala el nuevo aerogenerador. También hay que dar una salida adecuada a todo lo que se ha desmontado. Y cuanto antes se planifique esa parte, más sencillo será completar la renovación sin retrasos ni problemas de gestión.

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